La derogación de la ley de alquileres Nº 27.551 ha generado un cambio significativo en el mercado inmobiliario de Bahía Blanca. Javier Piñero, presidente de la Cámara Inmobiliaria local, ofrece una visión única sobre las oportunidades y desafíos que se presentan tras esta modificación normativa.
Una Oportunidad para la Prudencia y Coherencia
Javier Piñero destaca la oportunidad que se presenta para ser prudentes y coherentes en la redacción de contratos de alquiler. La derogación de la ley ofrece la libertad de establecer acuerdos de acuerdo con la voluntad de las partes, promoviendo la responsabilidad en la redacción de contratos. La confianza vuelve a depositarse en la libre contratación, buscando un equilibrio en el mercado y evitando abusos.
El Regreso a la Libre Contratación y la Responsabilidad Compartida
Piñero reflexiona sobre el hecho de que la intervención estatal en el pasado respondió a desmanejos y abusos, especialmente en áreas metropolitanas como el AMBA. La derogación busca devolver la confianza en la libre contratación, recordando que estas cuestiones inmobiliarias se resuelven mejor entre las partes involucradas. La libertad para acordar contratos más flexibles y adaptados a las necesidades reales se convierte en una realidad.
Posibilidad de Acuerdos Fuera de los Parámetros Legales
Con la derogación en marcha, Piñero destaca la posibilidad de que las partes acuerden contratos de alquiler que no necesariamente se adhieran a los parámetros legales. Si hay acuerdo en términos de tiempos, valores y métodos de pago, las partes pueden avanzar. La flexibilidad en la duración de los contratos se vuelve clave, con sugerencias de plazos como 6 meses o un año para adaptarse a diversas circunstancias.
Implicaciones en los Precios y Contratos Vigentes
Aunque la medida comenzó el 29 de diciembre, los contratos bajo las nuevas condiciones comenzaron a concretarse en enero. Piñero observa consultas de propietarios interesados en ajustar sus alquileres. La expectativa es que esta flexibilidad contribuya a la reducción de alquileres, equilibrando el mercado. Respecto a los plazos, se sugiere la prudencia, proponiendo contratos de 24 meses para mantener la estabilidad.
Ajuste de Valores y la Moneda de Pago
Sobre el ajuste de valores, Piñero señala que, aunque es libre, la tendencia se inclina hacia la actualización cada 4 meses, principalmente utilizando el Índice de Contrato de Locación (ICL). Sin embargo, la elección del método de ajuste queda en manos de las partes involucradas. Además, la moneda de pago es flexible, pero se desaconseja fijar alquileres en monedas con las que los ingresos no estén alineados.
Depósitos en Garantía y Rescisión del Contrato
Piñero ofrece insights sobre depósitos en garantía, destacando la importancia de acordar este aspecto entre las partes. Se sugiere evitar depósitos fijos que no se actualizan y, en su lugar, establecer montos proporcionales al último mes pagado. Respecto a la rescisión del contrato, tanto locatarios como locadores tienen nuevas pautas, brindando más flexibilidad para el inquilino y permitiendo la rescisión en casos específicos.
Una Visión Positiva para el Mercado de Alquileres en Bahía Blanca
En resumen, la derogación de la ley de alquileres ha abierto puertas a una nueva dinámica en Bahía Blanca. Javier Piñero ve esta transformación como una oportunidad para la prudencia, la responsabilidad compartida y el restablecimiento del equilibrio en el mercado de alquileres local. La flexibilidad en la redacción de contratos y la adaptación a las necesidades reales de las partes se posicionan como pilares clave en esta nueva etapa del mercado inmobiliario bahiense.

